Hay momentos de la vida onda “tsunami”.
Un sonido de Camila López (Medellín) mientras lo pienso
Hay épocas de absoluto desierto, desasosiego e incluso tristezas que te van apagando, hundiendo o aturdiendo. O es insoportable ó te ayudan a “nadar” en ese fangoso camino del autoconocimiento.
Y claro, está eso de “te sonríe la vida”, y ahí, “los miedos” porque creemos que en cualquier momento puede eso que nos está pasando, resquebrajarse. Es ahí cuando me convenzo de aquello que pregona Ananda Mai la profesora del Yoga: el Jardín Karmico. Esto es, la realidad como una extensión de la mente. “Ese mico loco” que nos quema la cabeza tantas veces. ¡Hay Catrin, y vos que pensas tanto!
(…)
Hace algún tiempo, 2009 si no estoy mal, participé de un experimento. El Wish Café, autodenominado como una “red social diferente”, donde las personas escribíamos cosas en tres ítems: DESEO, HE LOGRADO, NO QUIERO. Como se trataba de una “red” podías explorar deseos en el microespacio e indicar en el deseo del otro, “también lo deseo” ó “esto no me gusta” y así incorporabas deseos como llenando un carrito de cosas ricas en el supermercado. En mi última revisión de la página, “1486 deseos” fueron deseados “4399 veces por 780 usuarios”. Nada mal.
En una vida ¿cómo se podrían cuantificar y registrar los deseos?
No sé en qué paró dicho proyecto, tengo idea de que éste fue presentado en el Espacio Fundación Telefónica en Buenos Aires, Argentina. Mi otra ciudad del planeta tierra y sobretodo del corazón.
Logré recuperar mis deseos de café y se me ocurrió que sería lindo foto-video-cartografiarlos en algún momento, y sí, hacer una línea de tiempo con ellos. Lo que deseabas antes tal vez no es lo que deseas ahora, o lo que lograste y que viste tan pequeño en ese pasado, es hermoso “en el ahora”.
(Un comentario suelto: a veces te sentís como en una historia de Haruki Murakami donde la realidad se subvierte y te encontrás viviendo otras dimensiones que también son reales y que inciden en “el real”.)
También pensé que estaría bueno hacer un mapeo de sonidos. Nada más ayer, 7 de abril de 2011, le puse pilas a mi grabadora digital y me encontré con sonidos archivados. Algunas bobadas, travesuras, entrevistas, ruidos que me gustaron y que registré desde el 2004. Me conmovieron cosas, como mi intento desafinado por cantar al estilo Pj Harvey con mi hermana, la entrevista de cocina a mi madre, donde ella me contaba qué nos estaba preparando para comer. Encontré un pedazo de un concierto alucinante de jazz que grabé en Buenos Aires, la pseudo-entrevista en Villa de Leyva al duque Ivanod mientras comíamos alfajor argentino y nos tomábamos ese vino rico, pero raro por lo denso.
Además de esto, me dije, qué lindo poner los deseos al estilo “CMap Tools”, es decir un “grafo de relaciones de deseos”, ¿para qué?. Para explicarnos. A fin de cuentas, en la vida tenemos nuestras preguntas, pero a veces las olvidamos. De pronto aparecen como si fueran nuevas y cuesta darse cuenta, de que siempre estaban ahí. Hacemos relaciones, puentes “arcoiris”, porque se es “esto”, pero también “aquello”.
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El deseo de deseos. Es mi móvil para hacer, querer, moverme, amar, estudiar, conocer, viajar. Para toda mi catrincoquilleexistencia.
Entre los deseos más populares del Wish Café, estaba “viajar”, “vivir de lo que me gusta”, “teletransportarme”, “ser feliz”, “no tener miedo” (…) uno que me encantó: “tener ataques de risa compartida”. Y sí, intimar en la risa con otro, es un momento invaluable.
Un recorte de mis otros deseos:
Vivir a dos tiempos, a veces necesito tres tiempos cuando tiene mucho trajín el día.
¿En qué cerebro habré querido entrar? ¿Qué habré querido olvidar? ¡Por suerte lo olvide!
Lo de los silencios, sí, cuánto mortifica esto, si el otro te importa.
Lo de la vida parisina (…) el idioma, la música francesa, el cine. Añoro conocer París y luego Japón. Algo como un mix tipo la peli “El último tango en París”. Casi ya no tomo café, prefiero las aromáticas, las infusiones y sobretodo el Chai. Lo de fumar, ¡no, gracias! y lo de dibujar, es mi proyecto para la década de los 30´s.
“Un beso y un abrazo en cada despertar de mi vida”. Sí, aún deseo esto. Es lo que deseas si duermes junto a alguien.
Si hay algo que genera placer, es la sed por conocer.
Pobrecitas las ovejas, así como cualquier animalito teñido (recuerdo los pollitos cuando era niña)
Lo del poder, ¡qué complique! Como politóloga, sé lo que es.
Sumemos “No quereres”: la injusticia, que me quieran mal, silencios cuando deberían haber palabras.
Desear, es el bit.
Lo de las Lomo, pueden ser cámaras estenopéicas, piñateras o lo que sea, experimentar con la imagen genera “punctums” siempre.
Comida hecha con amor todos los días. ¡Adoro tener esto!
Evolucioné lo de la cafeína, pasé por la mateína y ahora ando en la onda de la teína, la aromática y la infusión. Puro “OMMMM”.
Al Dorado llegué, fue hermoso. Ahora, hay otras búsquedas, otros aeropuertos que esperan por “Catrin Coquille”.
La prisión del paisaje, implica la necesidad de ir a conectarse con “otra tierra”.
Revisaré mis preguntas de vida y me prometo infografiarlas, video-sono-foto-mapearlas, y dibujarlas para NO olvidarme.
Mientras tanto, ¡a sonreír con cada aguacero! Y sí, no es tan literal cada palabra.




