Una mujer padece de insomnio.
El acontecimiento no es la mujer que padece algo… sino, el insomnio.
El insomnio es incorpóreo, aunque sea padecido por un cuerpo, que en este caso sería el de la mujer.
El insomnio de la mujer sucede en un tiempo y en un espacio concreto, que podría ser por ejemplo: la noche del lunes 30, en su apartamento. Sin embargo el insomnio, que es el acontecimiento, es atemporal, ya que igual podría suceder el lunes 30, el martes 1, o el sábado 15 del otro mes.
El insomnio padecido por esta mujer, no se adhiere en exclusiva a ella, aunque afecte, su cotidianidad, su estado emocional e incluso al entorno social que la circunda, permeado por los efectos del insomnio que padece esta mujer.
El insomnio lo padece ella, lo padece otra mujer en otro lugar de la tierra, lo padece su jefe, lo padece el presidente, etc. Es decir que no se particulariza.
Esta misma mujer puede producir otro acontecimiento, por ejemplo llorar, porque no se duerme. Llorar sería otro acontecimiento… porque no se duerme, porque se quemo con agua caliente, porque fue a cine y vio algo que la conmovió.
El acontecimiento pasa de un dominio a otro, de una mujer a otra mujer…y así sucesivamente, modificando los cuerpos.
Si la mujer dominara el acontecimiento, actuaría en concordancia con la Moral estoica, y manejaría su insomnio, sin necesidad de llorar porque no se duerme, sino que, leería, saldría a tomar un paseo, o escribiría sobre el lado de allá, desde el lado de acá y visceversa, y así … produciendo otros acontecimientos.
