Mi nota para la Quinta Edición del Magazine LivingJazz.
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Por: Catherine Vieira*
Desde Medellín, Colombia
Las diferentes expresiones artísticas se crean y se manifiestan en un ámbito abierto que no esta sujeto a una espacialidad o a una temporalidad concreta, moviéndose dentro de la lógica del aprendizaje continuo, los encuentros, los enfrentamientos y los acercamientos entre formas de vida e imágenes del mundo, en tiempos de confluencia entre lo global y lo local.
Al escuchar el “Imagine Project“ el nuevo disco de Herbie Hancock, pienso en una mamushka o matrioska rusa, como si todos los mundos estuvieran contenidos dentro de un disco, donde Hancock buscó integrar en una plural y cromática propuesta diferentes sonidos, así como colaboraciones de artistas que no provenían del Jazz en específico, para transmitir un mensaje filantrópico.
La interculturalidad evidenciada en este proyecto y propuesta como meta, supuso elaborar una autocrítica creativa a partir de lo dialógico, tomando a la música como recurso pedagógico para “tocar sentidos” en base al impulso afectivo de H. Hancock que busca con el “Imagine Project” movilizar a las personas para construir nuevas formas de solidaridad social una vez que los pactos políticos de carácter racional, han sido frágiles. La música en este caso, ha sido utilizada como un pretexto o recurso, para señalarnos que el acontecer del día a día sólo puede vivirse y asumirse colectivamente y el “Imagine Project” es una prueba latente de los resultados que genera la comunicación intercultural entre “las músicas”, estrategia otrora utilizada por otros artistas.
El jazz desde sus orígenes recogió elementos de los valses europeos, los sonidos africanos, los blues, las músicas centroamericanas y a mediados del siglo XX en sus versiones swing, bop, hard bop, free jazz, cool jazz, jazz fusión, entre otras, se nutrió de los sonidos hispano moriscos, de la India, de la bossa nova, del son cubano y del rock. Hoy en día, el Jazz, se alimenta de las fusiones electrónicas, así como de sonidos más “folk”, para emprender sus propias búsquedas. Por lo tanto, el jazz sigue siendo jazz, así en la Argentina se imbrique con los tangos, en España con el Flamenco y en Colombia con la cumbia, el chucu-chucu o el currulao. No obstante, en cada representación, el jazz obtendrá una particularidad que lo hará ser diferente, y esa diferencia hará que el género se renueve. El jazz como expresión cultural evidencia cómo “diálogo” pude ser generativo en la medida en que genera interacción con otras expresiones culturales, sean estas pop, reggae, indie o tropipop.
El incremento de las interconexiones, ha hecho que como individuos nos sintamos ligados a varios lugares y por lo tanto pertenezcamos a varios mundos. Nuestras vivencias son plurilocales y glocalizadas, así como una mamushka o matrioska rusa, donde una experiencia contiene a otra. El inventario cultural ha crecido debido al entrecruzamiento de distintos entornos de significado. Lo global o lo que ha sido local en otro lado, tiene la oportunidad de sentirse “como en casa”, dependiendo del sentido que le imprimamos.
A la par, siempre habrán desencuentros, como en el caso de la escogencia de Juanes que muchos en Latinoamérica no sienten como representativo de la región. Más allá de él, así como de otros artistas del pop que fueron invitados, es auditivamente comprensible cómo Hancock se ha contagiado de una actitud cosmopolita, para valorar los diferentes flujos de significado y para generar una interacción creativa.
Ciertas dicotomías, sobre lo que es centro y periferia, comercial o “artístico”, Jazz ó “pop mainstream” son dispares, en el sentido espacial y simbólico, e incluso pueden controvertirse. El “Imagen Project” tiene una impecable factura y resulta interesante acercarse a este trabajo más allá de los prejuicios y gustos musicales, por las reflexiones y debates que genera. Aún así “La música debe ser pasada de mano en mano. Es algo hermoso, casi espiritual”, como señaló la cantante de jazz Lizz Wright, en “Dreaming Wide Awake”, y Herbie Hancock, un peso pesado en la escena jazzística lo comprueba y resalta con su “Imagine Project” conteniendo muchos mundos posibles, dentro de un disco para entrecruzar significados.
Catherine Vieira*
*Politóloga, Periodista y Gestora Cultural.
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